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Inmovilizada por un problema de columna y sumida
en un profundo desasosiego comienza a leer a
Isadora Duncan, a quien ella se refiere como
su "fuente de inspiración" y se da cuenta
de que, según sus propias palabras, "el
movimiento puede buscarse dentro de uno mismo".
Comienza a elaborar esta idea junto a un grupo
de amigos y, a partir de ese momento, dedica
su vida al perfeccionamiento y evolución
de este primitivo concepto que la lleva a un
cambio de rumbo al poner sus conocimientos del
arte y el movimiento al servicio de la salud
y la curación.
La plástica
griega y el Yoga
La búsqueda de como trascender las limitaciones
con las que se iba encontrando, la llevaron
a bucear en las esculturas griegas del período
clásico.
"Dionisios y Apolo lucharon por la posesión
de Atenas. Ninguno consiguió imponerse. El lenguaje
simbólico de este mito transmite la idea griega
del hombre. Dionisios y Apolo, el cuerpo y la
psique, son hermanos, tienen el mismo valor,
no pueden vencerse, ni suplantarse en sus funciones
. Los artistas del Siglo V a.c. hallaron en
Grecia una forma de coordinar estas dos fuerzas
al proponer una nueva forma de recomponer el
cuerpo en el espacio, dando a sus esculturas
un movimiento interior muy profundo que imprime
desde entonces al cuerpo una nueva vibración,
plena de espiritualidad."
La apasionada investigación y experimentación
llevada a cabo por Susana Milderman de la plástica
griega abre otros senderos con nuevas formas
de expresión, con y a través del cuerpo, de
sentimientos, emociones y tendencias. Pero aun
había algo que no la dejaba satisfecha: el pasaje
del estatismo de la forma a la expresión en
el movimiento. Esto la llevó a buscar en la
filosofía Yoga, donde encuentra la clave en
la respiración. A través de pulsar desde distintas
alturas respiratorias de adentro hacia fuera,
la plástica de las esculturas griegas se transformaba
en expresiones vitales del ser humano.
En 1948 el Sistema Milderman se constituye
en un "Movimiento de Expresión Humana y Reeducación
Psicofísica" basada en los principios del yoga
y la plástica griega, tomando del yoga las posturas,
la respiración y la meditación como fuente de
introspección para el autoconocimiento y de
la plástica griega la capacidad de integrar
la psique con lo somático en la búsqueda del
equilibrio.
A partir de ese momento, hasta el presente,
millares de hombres y mujeres pasaron por esta
gimnasia aun sin nombre; y, según Juan Carlos
Kreimer, lo mejor que pudo ocurrirle a esta
propuesta es justamente no haber tenido ninguna
respuesta oficial.
Susana Milderman. solía decir a sus alumnos
que durante las meditaciones recibía de su maestro
los mensajes que la guiaban en su búsqueda,
lo cual, en los años 50 en Buenos Aires, equivalía
a decir que no estaba cuerda.
"Pero fue justamente esta audacia personal
lo que le permite escuchar con el máximo respeto
los impulsos subliminales que aparecían en su
mente y darles forma".
En la década de los 60 este Movimiento que
incluía elementos de la danza, del yoga, de
la plástica griega, del masaje, la música, el
diálogo, la dramatización y el juego de roles,
se constituye bajo el nombre de Sistema Greyg:
Gimnasia Rítmica Expresiva Yoga y Plástica Griega.
A partir de aquí el sistema se ramifica siendo
Susana Milderman. el tronco y sus continuadores
las ramas de un gran árbol donde cada uno continuaría
con su propia búsqueda e investigación independientes
de su creadora.
Se evitaba así, como ella misma decía, que
sus enseñanzas se transformaran en dogma y ella
en gurú. De esta manera Susana Milderman. alentaba
a sus instructores a hacer uso de la libertad
para seguir creando y que el sistema no se agotara
ni perdiera su frescura.
El lema del sistema fue y continúa siendo "ayudar
ayudándonos", que significa, dar sin mirar a
quien. Según ella misma expresaba: "Mi trabajo
no está dado en torno a un instituto de gimnasia,
sino que el instituto es la actividad externa
de un grupo de Expresión Humana que tiene además
una profunda raíz filosófica."
La ramificación del Sistema Greyg dio lugar
a la creación, en Buenos Aires, de la Fundación
Río Abierto por María Adela Palcos, del "Sistema
de Centros de Energía" por Hugo Ardiles; la
continuación del propio Sistema Greyg a través
de un grupo de alumnas de Susana Milderman,
y del CENTRO CREO fundado en 1981 y dirigido
por Beatriz y el Dr. Roberto Kuselman. Cada
uno, a su vez, con sus propias ramificaciones
en Europa y América.
El Sistema Milderman se impone con tanta fuerza en el medio argentino y europeo porque, de una forma inédita y original para aquellos años, trataba e incluía lo corporal en el campo del autoconocimiento y la salud psicofísica.
Al buscar la integración cuerpo-mente-espíritu,
sin intentar darle una resolución específicamente
desde lo psicológico, queda englobado dentro
del movimiento transpersonal.
Significado
de Gimnasia Rítmica Expresiva Yoga y
Plástica Griega
Susana Milderman utilizó el término gimnasia
a pesar de la confusión que este generaba por
asociarse al significado tradicional. Fiel a
sus principios, tomó de los griegos esta palabra
la cual alude al movimiento de toda la unidad
psicofísica, y de la plástica griega las bases
para la gimnasia rítmica expresiva.
Rítmica porque la música permite transitar
por distintos ritmos emocionales. Expresiva
porque a través de la respiración pudo construir
el puente de unión entre el sentimiento y la
emoción, que se reflejaba en las esculturas
griegas, y plasmarlo en un movimiento que lo
expresara.
El juego de transitar por diferentes roles,
tanto a través del movimiento como en las clases
de diálogo para instructores, fueron instrumentos
utilizados para romper las identificaciones
que nos fijan a un esquema: soy madre, soy tímido,
autoritario, incapaz… Estas creencias funcionan
como "puntos de encaje". La propuesta del sistema
era romper estos condicionamientos pasando durante
la clase por distintos personajes: fuerte-débil-bueno-malo-amoroso-enfadado…
sin quedar fijado en ninguno de ellos. Dar vida
a estos personajes e incluirlos en el potencial
cotidiano fue parte esencial de su propuesta.'
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