DIÁLOGO EN MOVIMIENTO

Una herramienta psico-corporal creada por

el Dr. Roberto Kuselman, director del CENTRO CREO.

 

El diálogo en movimiento fue creado por el Dr. Kuselman, sobre la base de una búsqueda a lo largo de años de trabajo en CREO. La utilizamos para el Autoconocimiento y se trata de una nueva forma de dramatización que resulta placentera y reparadora.

Su técnica se basa en la dramatización no hablada de una situación, que es interpretada por los cuerpos en movimiento a través de la gimnasia rítmica. Para esto se selecciona una música que propicie la danza, de acuerdo a la situación representada y se da paso a que la escena se desarrolle.

Con la gimnasia rítmica, se busca que las personas se conecten con el primer lenguaje del ser humano que es aquel formado por el movimiento intuitivo, el ritmo y la voz. A través de la música, el cuerpo se manifiesta y libera sentimientos y emociones que no se expresan verbalmente.

Para realizar esta práctica no es necesario tener experiencia previa ya que de lo que se trata es de que cada persona encuentre su propia forma de moverse, sin recurrir a movimientos estereotipados, sino creativos. Además busca que cada uno llegue hasta donde siente que puede, fomentando la comunicación con uno mismo. Por todo esto, el Diálogo en movimiento brinda placer y satisfacción al favorecer los vínculos con los demás y la auto confianza en uno mismo.

Es importante señalar que la persona de la historia representada no participa de ella, sino que se ubica como observador de la escena. Este lugar desde afuera le permite una mirada distinta que apunta a cultivar el yo-testigo o yo-observador. La persona cuya historia se actuó logra obtener otra lectura del conflicto que antes sólo vivenciaba, porque logra despegarse de sus múltiples personalidades. Algunas veces el alumno de la historia representada puede entrar a la escena e interactuar intuitivamente con los demás personajes; esto le permite ir resolviendo de manera creativa algo que su mente consciente no lograba solucionar.

De manera similar, el resto de los compañeros pueden verse reflejados en actitudes o personalidades que están siendo dramatizadas y que tienen en común con su identidad. En ambos casos el ejercicio resulta beneficioso y sanador.

La diferencia entre el psicodrama y el Diálogo es que aquel realiza el juego teatral utilizando las palabras que cada personaje pronuncia en su interacción con los demás. En cambio, el Diálogo desde el movimiento hace hablar al cuerpo a través de la expresividad del cuerpo, generando menos inhibición el decir desde el movimiento que desde la palabra.

 

Por Dr. Roberto Kuselman